En nuestra travesía hemos tenido como patrona y vigia a la Virgen Inmaculada Concepción, quien nos ha guiado y protegido de los avatares de la vida. En alguna ocasión una tormenta golpeó este navío poniéndolo en grave riesgo, pero el azar y la fortuna nos pusieron en contacto con una amiga mexicana devota de la Virgen de Guadalupe, quien nos presentó unos amigos, logrando en compañía de ellos poner de nuevo nuestra nave a flote, asi, en señal de agradecimiento, decidimos sumar a nuestra vigia tradicional a la Virgen de Guadalupe, patrona de América, y encomendarnos a las dos, quienes hasta el momento nos han guiado y acompañado a tripulantes y marineros, guardándolos y favoreciéndolos de todo peligro. Por eso, en el casco de nuestra nave, reza así: Inmaculada Guadalupe y amigos en compañía SA.®